Bievenido a Wolseley: mucho más que un restaurante...

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Cuando el infinitamente glamuroso Café Wolseley —el primer restaurante fuera de Londres de los prestigiosos restauradores Chris Corbin y Jeremy King— llegó a Bicester Village el año pasado, trotamundos de las compras se congregaron con gran regocijo en este pintoresco enclave de Oxfordshire, a solo 46 minutos de Londres. Hoy le echamos un vistazo a The Wolseley, el restaurante original situado en Piccadilly, y te contamos cómo este lugar se convirtió en la institución británica que es.

Esa famosa entrada. Esos suelos de mármol en blanco y negro. Esos techos altísimos y el ajetreo habitual de un restaurante que está siempre en primera línea. Entrar en The Wolseley siempre resulta emocionante. Todas las estrellas de Hollywood que triunfan en Theatreland se convierten en clientes habituales. No obstante, incluso sin las caras conocidas, es el tipo de lugar perfecto para acomodarte en tu elegante mesa vestida de blanco —quizá con una copa de champán— mientras admiras las apasionantes idas y venidas del Londres más trendy.

1.

Exterior

El edificio, situado en mitad de Piccadilly, se construyó en 1923 para exponer los coches de Wolseley, aunque después alojó durante 70 años una sucursal del banco Barclays. En 2003, le sucedieron los restauradores Chris Corbin y Jeremy King, dueños de los famosos restaurantes The Ivy, The Caprice, Colbert y Delaunay, que rescataron el edificio de su monótona existencia y lo renovaron para convertirlo en el glamuroso lugar que es hoy. Fue entonces cuando se introdujo la estética que combinaba el clásico blanco y negro con el brillo del bronce. Londres daba así la bienvenida a un nuevo resurgir de los clásicos cafés dorados del siglo XIX de París, Viena y Budapest.

2.

Ambiente

Pero no te confundas: The Wolseley es mucho más que un restaurante. Es un lugar de reunión, un sitio que ver y donde dejarse ver que atrae a los intelectuales locales y a sabios lugareños que buscan buen ambiente y un buen escalope vienés. Además, es un sitio informal. No tienes que vestir de etiqueta si no quieres, aunque a nadie le llamará la atención si te presentas de traje y corbata. El menú es sencillo a la par que sofisticado: una selección gratamente exhaustiva y tradicional de platos clásicos de la cocina francesa y británica. El desayuno no podría ser otro que huevos benedictinos y, para el resto del día, el famoso bistec tártaro, mariscadas y un soufflé suizo ligero como el aire, perfectos cualquiera de ellos en cualquier momento. ¿Por qué imponer normas?

3.

Interior

A medida que los años pasan y la leyenda se consolida, el glamur inherente a The Wolseley se diversifica y se torna más enigmático. Es más un destino ineludible que un simple restaurante. Un espectáculo que, además, sirve una comida increíblemente fabulosa.

Ahora, con el Café Wolseley en Bicester Village, los clientes pueden experimentar por primera vez fuera de Londres los sabores de este restaurante de primera categoría.

BicesterVillage.com | TheWolseley.com

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