Mejor vestidas en los Óscars

"Nada describe mejor a una mujer que el vestido que lleva para la ceremonia de los Óscars", tal como dijo... bueno, de hecho no lo dijo nadie, pero nos gusta la frase. El vestido largo de Giorgio Armani Privé que Cate Blanchett lució durante la ceremonia de 2016 provocó una invasión de prendas de color azul glacial en las tiendas. Por otro lado, tras el debate amor-odio que hizo estallar en 2013 el vestido rosa de raso de Anne Hathaway diseñado por Dior, corrían rumores de que la actriz había despedido a su estilista como resultado.  

Ahora que se acerca la edición número 89 de la ceremonia preferida de las estrellas de Hollywood queremos aprovechar para hacer un repaso de los vestidos más memorables. 

 

TODO LO QUE RELUCE

En un evento tan ostentoso como los Óscars, no sorprende que los brillos metálicos dominen la alfombra roja. Reese Witherspoon dejó con la boca abierta a los asistentes de la ceremonia de 2006. Y no sin motivo, ya que se paseó por la alfombra roja en un vestido de Dior de 1955 con adornos de oro.  Por su parte, Felicity Jones, que interpretaba a Jane, la mujer de Stephen Hawking, en La teoría del todo (2015), no se llevó la estatuilla a casa aquella noche, pero sí la admiración del público por su deslumbrante conjunto de Alexander McQueen de corpiño y falda hasta los pies.

 

LAS ATREVIDAS

Los Óscars son para las estrellas de Hollywood la excusa perfecta para vestirse de princesa aunque sea por un día. Amy Adams se lo tomó al pie de la letra en 2013 cuando acaparó la atención del púbico con un vestido de gala con flecos, diseñado por Óscar de la Renta. En 2011, Marisa Tomei retrocedió a los años 50 con un vestido vintage de Charles James, con cola de flecos incluida. Y no se puede hablar del vestuario de los Óscars sin un fuerte aplauso para el famoso vestido de cisne que lució Bjork en el año 2001, del diseñador de Macedonia Marjan Pejoski. La artista islandesa incluso hizo ver que ponía huevos en la alfombra roja. Te ganaste el premio a la originalidad, Bjork.

 

LAS GUAPAS DE LA FIESTA

El vestido azul pálido de Prada que lució Lupita Nyong’o en 2014 triunfó en todos los frentes: su color, su corte y su caída natural y elegante arropando la figura de la bella actriz, que terminó mejorando con el complemento ideal: ¡un Óscar! En la ceremonia de 2013, Jennifer Lawrence, a pesar de una subida de escaleras un poco accidentada, impresionó con su vestido de Christian Dior, que causó auténtico furor en las redes sociales. Y también cabe decir que la actriz supo sobreponerse con estilo al resbalón.

 

ELEGANCIA DE LUJO

A Ryan Gosling no le hace falta hacer nada para ser atractivo. Se ponga lo que se ponga, y aunque se presentara en pijama, los expertos en tendencias lo convertirían en el look del año. Pero cuando le tocó presentar el premio al Mejor Guión Adaptado en 2016, el aplauso no se lo llevó la película ganadora sino la perfección del traje de Gucci que lucía con camisa blanca y pajarita. Por su parte, David Oyelowo demostró en los Óscars de 2015 que los colores llamativos no son exclusivos de las mujeres.  Su esmoquin de Dolce & Gabbana de tono morado fue una elección arriesgada, pero valió la pena.